Posada Amazonas 30 años de turismo comunitario y conservación en la Amazonía

Historias.

Posada Amazonas: 30 años de turismo comunitario y conservación en la Amazonía 

Treinta años pueden parecer poco tiempo para un bosque amazónico. Los árboles que hoy dominan el dosel de Tambopata ya estaban aquí mucho antes de que existieran lodges, carreteras o reservas. Los guacamayos continuaban visitando las collpas cada amanecer. Las nutrias gigantes seguían recorriendo los lagos. Y las familias Ese Eja mantenían una relación profunda con un territorio que sus ancestros habían protegido durante generaciones.

Sin embargo, en la historia de una comunidad, tres décadas pueden cambiarlo todo.

En 1996 nació Posada Amazonas, fruto de una visión compartida entre Rainforest Expeditions y la Comunidad Nativa Ese Eja de Infierno: demostrar que el bosque podía generar oportunidades para las personas sin dejar de ser bosque.

Treinta años después, esa visión no solo sigue viva. Se ha convertido en uno de los ejemplos más exitosos de turismo comunitario y conservación en la Amazonía.

Hoy, Posada Amazonas celebra mucho más que un aniversario. Celebra tres décadas de confianza, aprendizaje compartido y un compromiso común con el futuro de Tambopata.

Una alianza que transformó el turismo comunitario en la Amazonía peruana 

Cuando comenzó esta historia, la propuesta era ambiciosa: crear un lodge que generara ingresos para la comunidad, protegiera el bosque y permitiera a los visitantes conocer la Amazonía desde la perspectiva de quienes la llaman hogar.

La Comunidad Nativa Ese Eja de Infierno aportó algo invaluable: su territorio ancestral, su conocimiento del bosque y una visión de largo plazo basada en la convivencia con la naturaleza.

Rainforest Expeditions aportó experiencia operativa, inversión y acceso a mercados internacionales.

Juntos dieron vida a Posada Amazonas, un proyecto que redefinió la relación entre turismo, conservación y desarrollo local.

El modelo ha evolucionado significativamente. Actualmente, el 75% de los ingresos generados por el lodge se distribuye directamente entre las familias de la comunidad, mientras que gran parte de la operación es liderada por miembros de la comunidad nativa Ese Eja capacitados en hospitalidad, guiado, logística, conservación y gestión turística.

Lo que comenzó como una apuesta innovadora se convirtió en una demostración tangible de que el turismo puede fortalecer comunidades mientras protege ecosistemas y le dá un valor en la conservación del bosque.

30 años de conservación liderada por la Comunidad Ese Eja de Infierno 

Territorio Ese Eja visto desde la torre de observación de Posada Amazonas. Foto por Carlos González.

Más de 3.000 hectáreas del territorio comunal permanecen bajo conservación estricta, libres de actividades extractivas.

Gracias a este esfuerzo sostenido, especies emblemáticas como los guacamayos, las nutrias gigantes y diversos primates continúan encontrando refugio en uno de los paisajes más biodiversos del planeta. Hoy, cerca de 220 familias se benefician directa o indirectamente de esta alianza, demostrando que el bienestar humano y la conservación no son objetivos opuestos, sino parte de la misma solución.

Descubrir la Amazonía a través de la cultura Ese Eja 

Rodolfo Pesha, guía de la Comunidad Nativa Ese Eja de Infierno, junto a visitantes. Foto por Carlos González.

Hay muchas maneras de visitar la Amazonía. Pero pocas permiten conocerla desde la perspectiva de quienes han vivido en ella durante generaciones.

Los visitantes recorren sendas ancestrales, descubren plantas medicinales en el Centro Ñape y aprenden sobre la relación entre cultura y biodiversidad de la mano de guías que crecieron en este territorio.

Cada sendero, cada historia y cada encuentro con el bosque reflejan un conocimiento transmitido entre generaciones. Esa conexión humana es, quizás, uno de los mayores valores de Posada Amazonas.

Porque el bosque no se entiende únicamente observándolo. También se comprende escuchando a quienes han aprendido a convivir con él.

Ciencia, conservación y una nueva etapa para Tambopata

Participantes del programa Descubriendo Nuevas Especies en Posada Amazonas. Foto por Carlos González.

Treinta años después de su creación, Posada Amazonas continúa evolucionando.

En los últimos años, la alianza ha incorporado la investigación científica como un nuevo pilar para la conservación a través de Wired Amazon, una iniciativa que conecta viajeros, científicos y comunidades locales en proyectos de ciencia participativa.

Programas como el Proyecto Guacamayo Tambopata, AmazonCam y Descubriendo Nuevas Especies permiten que visitantes y miembros de la comunidad contribuyan activamente a la generación de conocimiento científico. Este enfoque ha convertido a Posada Amazonas en un laboratorio vivo donde turismo, investigación y conservación trabajan juntos para comprender mejor el bosque

 

Cómo la Comunidad Ese Eja protege el bosque de Tambopata 

Durante generaciones, la Comunidad Nativa Ese Eja de Infierno ha protegido este territorio amazónico a través de un profundo conocimiento del bosque, sus especies y sus ciclos naturales.

Hoy, ese legado continúa vivo mediante una alianza que ha convertido a la comunidad en protagonista de la conservación y del turismo sostenible en Tambopata. Haciéndolos parte de la conservación de su territorio como Guardianes del Bosque. 

La iniciativa de artesanías Shijoo reúne a artesanas y artesanos de la Comunidad Nativa Ese Eja de Infierno que transforman los saberes heredados de sus ancestros en piezas únicas inspiradas en la Amazonía. Cada creación refleja una profunda conexión con su cultura. Más que artesanías, son historias que preservan una identidad, generan oportunidades para las familias de la comunidad y permiten que cada visitante se lleve consigo un pequeño fragmento de la Amazonía. 

Las personas que aparecen en esta historia, guías, artesanos, cocineros, líderes comunales, investigadores y familias enteras, representan tres décadas de trabajo colectivo para demostrar que otro modelo de desarrollo es posible.

Uno en el que el bosque sigue en pie. Uno donde la cultura permanece viva.

Conoce a la Comunidad Nativa Ese Eja de Infierno

La historia no termina aquí

Mientras la Amazonía enfrenta desafíos cada vez mayores, también surgen nuevas alianzas que apuestan por un futuro diferente. Kuaii Amazonas, un nuevo ecolodge que nace junto a la Comunidad Nativa Ese Eja de Infierno para demostrar que es posible compartir la riqueza del bosque sin perder su esencia, creando oportunidades para las personas que lo han protegido durante generaciones.

Este es solo la continuación de una colaboración de tantos años que vela por la protección del bosque. Porque cuando la conservación y las comunidades avanzan de la mano, cada visitante se convierte en parte de una historia que ayuda a construir el futuro de la Amazonía.

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